La apatía del presidente Mauricio Macri para con el pueblo argentino sorprende cada día más. En medio de las duras inundaciones que se viven en Salta, Chaco y Tucumán, el mandatario decidió jugar un partido de fútbol a menos de 300 kilómetros del sufrimiento de los argentinos.

En su visita a la provincia de Jujuy, Macri no hizo referencias a las terribles inundaciones que afectan a salteños y tucumanos, pese a encontrarse muy cerca del desastre. No obstante, sí pudo tomarse un tiempo para jugar un partido de fútbol en la cancha de césped sintético a mayor altura sobre el nivel del mar del país.

El fuerte temporal que azota al Norte argentino afecta a más de 60.000 personas, según informó la Cruz Roja Argentina. Las imágenes del avance del agua y los aludes de lodo -sobre todo en Salta- son dramáticas.

Una vez más, el Presidente volvió a dejar en claro el desinterés que tiene por los problemas que afrontan los argentinos, tal como lo demostró a los pocos días de asumir el cargo, en diciembre de 2015, al referirse a las inundaciones en Concordia con la frase "en algunos lugares falta el agua y en algunos sobra".

A la vez que volvió a denotar que su afición por el deporte está por encima de cualquier problema nacional, al igual que lo hizo cuando antes de visitar a los familiares del ARA San Juan se tomó unas horas para jugar al tenis.

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