A los perros les gusta jugar entre ellos a pelearse. Pero en esta ocasión, la lucha fue muy desigual como para que se de en serio.

En una esquina, un gigantesco bulldog americano. En la otra, un pequeño chihuahua. La cabeza del primero es más grande que todo el cuerpo del segundo, por lo que tranquiliza que solo sea un juego entre ambos.

El gigante solo se acuesta y le sigue la 'pelea' al pequeño, que lo recorre hiperactivo de una punta a la otra. Le muerde la cola, el hocico, le ladra. Aún así, no logra hacerlo enojar como para que reaccione.

¡Mirá las tiernas imágenes!

Embed

LEÉ MÁS: VIRAL: Un bulldog que se ejercita con su joven dueña

En esta nota