El único funcionario que mantuvo Mauricio Macri cuando asumió la presidencia fue Lino Barañao, quien dijo que se mantenía frente al ex Ministerio de Ciencia y Tecnología para la transición de un gobierno a otro. Ahora, con la decisión del Gobierno de degradar a Secretaría de Estado la certera, el ex ministro sigue firme en su puesto y reiteró: “Sigo para garantizar la transición y el presupuesto”.

Según reveló Clarín, Barañao no quiso creer la decisión que tomó el mandatario de recortar a la mitad los ministerios del Estado. “El gesto de destruir algo que ha sido tomado como modelo internacionalmente sería muy alto. Habría una gran reacción de la comunidad no sólo científica”, le escucharon decir a sus asesores ya que el ex ministro se aferraba a la esperanza de que el Presidente no avanzara con la reestructuración de su área.

Después de todo, él mismo junto al todavía supervisor de su área Gustavo Lopetegui había analizado el impacto de la reconversión en secretaría de Estado. La fusión no implicaría ahorro dado que el 95 % es para pagar subsidios y créditos ya otorgados, insistieron.

El secretario de Ciencia, en tanto, terminó enterándose de la confirmación de la noticia por la prensa y no renunció como había previsto. “Sigo para garantizar la transición y preservar la estructura, presupuesto y ejecutividad”, le aclaró a Clarín.

Sin embargo, algunos de sus allegados plantearon ahora que diciembre sería el límite de su tolerancia, aunque finalmente se desdijeron: “No hay plazos”. Es que la decisión del ex ministro de continuar “temporariamente” en el Ejecutivo para recuperar el rango ministerial.

“Es para garantizar la continuidad de un equipo humano altamente comprometido con el objetivo de poner la ciencia y la tecnología al servicio del país”, precisaron.

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