Desde que el Banco Central mejoró las tasas mínimas que deben se pagar, los plazos fijos se dispararon 26,6%. Es decir, que desde que comenzó agosto estos depósitos aumentaron en casi $ 10.000 millones hasta rozar los $ 386.000 millones.

En las últimas tres semanas los plazos fijos fueron el instrumento de ahorro más redituable entre los de fácil acceso. Esto se reflejó en que el alza estuviera impulsada por los sectores minoristas, ya que los de menos de $ 1 millón ascendieron en $ 7.300 millones. El resto con el que se alcanzan los $ 10.000 millones del alza se explicó por mayores depósitos de los grandes jugadores.

Hasta el 14 de agosto los pesos a plazo en los bancos subieron a $ 385.792 millones desde los $ 375.837 de fines de julio.

A partir del 1 de agosto comenzaron a regir las nuevas tasas para dichos depósitos, las cuales se ubican actualmente en el 23,6% anual a 30 días, 24,10% a 60 días, en 25,13% a 90 días y entre el 25,6% y el 26,1% anual.