Varios funcionarios del Banco Central no renunciaron pese a la salida del Presidente de la entidad, Federico Sturzenegger. Este es un nuevo problema para el flamante jefe del ente monetario, Luis Caputo, quien además debe lidiar con el despilfarro de reservas superiores a los 19.000 millones de dólares que se hizo para intentar frenar la corrida cambiaria.

De acuerdo a una nota de Alejandro Bercovich publicada en BAE, el gerente general del Central, Mariano Flores Vidal, insiste en quedarse, debido a que cuenta con el apoyo de Macri y "tiene cinco hijos que alimentar". El argumento del funcionario, que en 2016 declaró ingresos salariales por más de 4 millones de pesos (promedio de más de $300 mil al mes) contrasta con los más de 350 despidos en Télam que ejecutó Hernán Lombardi.

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"Nicolás Gadano, subgerente general de Administración que se fue al Ministerio de Hacienda sigue en comisión, con el sueldo del Central", informó BAE.

Por su parte, Francisco “Paco” Gismondi no renunció y señaló que no llegó con la gestión de Sturzenegger. "Tampoco Horacio Tomás Liendo (hijo y nieto), quien ofreció a Caputo su silla en el Directorio pero a cambio de un lugar en la planta permanente", explicó Bercovich.

Otro caso que complica la transición es el de Andres “Andy” Neumeyer, el economista jefe que llevó Sturzenegger.