El Informe Anual 2017 del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (SNEEP) producido por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, muestra que hay 85.283 personas privadas de libertad, cifra que asciende a más de 92.000 al incluir a los presos y presas en comisarías ubicadas en algunas provincias. El dato es alarmante, porque muestra que la población en las cárceles subió un 11 por ciento en un año.

"Durante la última década (2007 – 2016) la tasa de encarcelamiento mantuvo un incremento constante año tras año, con una media de crecimiento del 3% anual", señala el informe.

"Sin embargo, en 2017 se produjo un aumento abrupto en la tendencia y, en tan solo un año, el uso de la prisión creció un 11% en relación al anterior, llegando a las 194 personas presas cada 100.000 habitantes", detalla la Procuración Penitenciaria de la Nación. Asimismo, advierte que a aumento se llega "al agregar a quienes se encuentran en comisarías, el número supera las 209 personas".

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El informa además alerta sobre el uso sistemático de la prisión preventiva como una característica estructural del sistema penitenciario argentino y la persecución de los eslabones más débiles del narcotráfico y su impacto en las cifras penitenciarias.

A diciembre de 2017 la cantidad de personas encarceladas preventivamente en la Argentina se incrementó con respecto al año anterior. "Argentina presenta cifras muy elevadas en comparación con EEUU o el promedio de países europeos, en donde los detenidos preventivos son el 20% de los presos. A nivel regional, también se distancia de otros países como Brasil, Colombia o Chile que poseen alrededor de un tercio su población reclusa sin condena", sostiene la Procuración Penitenciaria.

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La Procuración Penitenciaria además advierte que el Gobierno no informa cuántas personas están privadas de su libertad en comisarías de forma ilegal. "A los 38315 alojados sin condena firme se le debe adicionar una buena parte de las -al menos- 6878 personas privadas de su libertad en centros no penitenciarios del país. De modo que -en ausencia de datos oficiales al respecto- cabe conjeturar que el porcentaje de presos preventivos en Argentina sigue siendo muy cercano al 50%", sostienen.

El estudio evalúa que el aumento de la población se debe al encarcelamiento de personas por causas vinculadas al narcotráfico y advierte que los detenidos pertenecen a los eslabones más bajos de la cadena de venta de droga.