Desde que Mauricio Macri llegó al Gobierno, las emisiones de deuda llegaron a 132.969 millones de dólares y de ese total, el Tesoro Nacional emitió 108.173 millones (76.032 millones fueron en moneda extranjera), las provincias 12.336 y las empresas privadas 12.459 millones.

Durante ese período, se fugaron 82 millones de dólares, cifra que supera toda la emisión en moneda extranjera del tesoro nacional. Los datos surgen del relevamiento que llevó adelante el Observatorio de la Deuda Externa de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (ODE-UMET), publicado en el matutino Página 12.

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Ante ese panorama, Argentina se convirtió en los últimos dos años en el país de mayor emisor de deuda soberana en comparación con sus pares emergentes en lo que hace a emisiones de deuda en moneda extranjera.

Ya que con 59.138 millones de dólares, el país supera en un 97,1 por ciento (29.138 millones de dólares más) al segundo mayor emisor, Arabia Saudita (30.000 millones de dólares), y en un 195 por ciento al tercer mayor emisor, Indonesia (20.049 millones de dólares).

La emisión desenfrenada de deuda es el principal salvavidas que hasta el momento encontró el Gobierno para mantenerse a flote mientras el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos se profundiza.

Este creciente endeudamiento está trayendo como consecuencia un peso cada vez más significativo del pago de intereses. El informe de UMET destaca que este año los vencimientos de capital e intereses en pesos y dólares que deberán pagarse o refinanciarse suman 38.631 millones de dólares (un 6,6 por ciento del PIB) y para 2019 la cifra llegará al menos a 42.888 millones (un 7 por ciento del PIB).