Preparar bocaditos Marroc en casa es mucho más fácil de lo que parece y no requiere técnicas complicadas ni ingredientes difíciles de conseguir. Con pocos pasos y combinando sabores clásicos como el maní y el chocolate, es posible lograr una versión casera muy similar a la original, ideal para resolver un antojo dulce o sumar a una mesa de postres. Además, al no necesitar horno en muchos casos, se convierten en una receta rápida y práctica para cualquier momento.
Una de las grandes ventajas de hacerlos en casa es que suelen ser más saludables que los de kiosco. Al prepararlos de manera casera, se puede controlar la calidad de los ingredientes, reducir el uso de azúcares refinados y evitar conservantes o aditivos innecesarios. Incluso es posible optar por versiones con chocolate amargo o endulzantes alternativos, manteniendo el sabor característico que los hace tan tentadores.
Por otro lado, los bocaditos Marroc caseros también resultan más económicos, ya que se elaboran con ingredientes básicos que rinden varias porciones. Esto permite obtener una mayor cantidad por menor costo, sin resignar gusto ni textura. De esta manera, se disfruta del mismo sabor clásico que se consigue en el kiosco, pero con el plus de ser una preparación casera, accesible y adaptable a distintos gustos y necesidades.
MÁS INFO
Receta de bocaditos marroc caseros
Ingredientes
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200 g de chocolate con leche
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150 g de chocolate amargo
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200 g de pasta de maní
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150 g de azúcar impalpable
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1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
Paso a paso
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Derretir el chocolate con leche a baño María o en microondas, mezclando hasta que quede bien liso.
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Forrar una placa o molde rectangular pequeño con papel manteca.
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Volcar una capa de chocolate con leche en la base y llevar al freezer unos minutos hasta que solidifique.
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En un bowl, mezclar la pasta de maní con el azúcar impalpable y la esencia de vainilla hasta lograr una pasta firme y homogénea.
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Distribuir esta mezcla sobre la capa de chocolate ya fría, emparejando bien.
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Derretir el chocolate amargo y volcarlo sobre la capa de maní, cubriendo toda la superficie.
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Llevar nuevamente al freezer o heladera hasta que esté bien firme.
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Desmoldar y cortar en cuadraditos o rectángulos pequeños.
