Algunos empleados del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no viven un final de campaña electoral tranquilo. Según el delegado general de ATE, Edgardo Castro, los estatales porteños reciben amenazas de despido si se niegan a ser fiscales del PRO en las elecciones primarias del domingo. "Los que dicen ser la nueva política utilizan los métodos más perversos y corruptos de la vieja política, pretendiendo utilizar trabajadores del Estado para cuidar sus intereses electorales", cuestionó Castro.

El apuntado por Castro es el subsecretario de Trabajo, Ezequiel Sabor, a quien acusa de enviar funcionarios del área para amenazar con despidos a empleados contratados de la Ciudad si este domingo "no colaboran" como fiscales en las PASO, en los municipios bonaerenses de Ituzaingó y Merlo. Tras la denuncia de ATE, El Destape se comunicó con la cartera porteña pero no recibió respuesta.

Mediante un comunicado de prensa, el gremio explicó que "aprietan a los trabajadores para que el domingo sean sus fiscales en los municipios de Ituzaingó y Merlo". El representante de ATE señaló que "el domingo a las nueve tienen previsto la salida de micros desde la Subsecretaría", exigió "el cese del apriete" y pidió que "los funcionarios se abstengan de sancionar o despedir a los trabajadores que se nieguen a ser fiscales".

El que se solidarizó con los empleados amenazados es el legislador por Seamos Libres, Pablo Ferreyra. Y consideró: "Si el PRO no logró juntar los fiscales suficientes para los distritos de Merlo e Ituzaingó debe asumir que todavía no está en condiciones de gobernar la provincia", agregó.