La Argentina denunciará a Gran Bretaña ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas por la decisión de reforzar su presencia militar en las Islas Malvinas, adelantó el canciller Héctor Timerman, al tiempo que ratificó la vía pacífica y diplomática para la recuperación del archipiélago.

De esta manera, el gobierno salió al cruce de la decisión del Reino Unido de reforzar su presupuesto para el dispositivo militar en las Malvinas porque se mantiene "una amenaza muy viva" en el archipiélago por parte de la Argentina.

A las palabras de Timerman, se sumó el ministro de Defensa, Agustín Rossi, quien admitió que las Fuerzas Armadas "no están programadas" para enfrentar una acción bélica sino para "tener una política de defensa a partir del desarrollo de capacidades".

"La capacidad logística que tienen nuestras Fuerzas Armadas es la que le permiten tener ese desarrollo de capacidades", señaló, para agregar que "la principal amenaza es que Argentina sigue reclamando por la soberanía de Malvinas, así que la principal amenaza no es una cuestión militar sino una cuestión diplomática en todo caso", subrayó.

Por su parte, la embajadora argentina en Londres, Alicia Castro, advirtió que "no hay otra forma de resolver" la controversia por las Islas que no sea "por la vía pacífica y diplomática", pero insistió con que "la carrera armamentista" británica "busca excusas" para continuar con su avance, como la "invasión argentina" pronosticada por un diario inglés.

En declaraciones radiales, el canciller repudió la "actitud belicista y armamentista" del Reino Unido, que confirmó que profundizará el dispositivo militar en Malvinas por entender que la Argentina sigue siendo una "amenaza muy viva" para los isleños, y advirtió que mientras éste "es un país que no tiene hipótesis de conflicto con ningún país del mundo, Inglaterra está continuamente en estado de guerra".

El ministro advirtió que naciones como Gran Bretaña "quieren la subordinación, que uno termine siendo una colonia mental, que tengamos una mentalidad colonial o una mentalidad de aceptación como país de segunda categoría; les molesta la independencia en política exterior". "Nosotros apostamos al diálogo, al derecho internacional", enfatizó, y alertó que la Argentina "va a seguir demostrando que América Latina y el Caribe han elegido ser una zona de paz, no belicista".

Asimismo, el canciller vinculó la decisión del gobierno británico con temas internos al considerar que le "trae cierto tipo de beneficios electorales al primer ministro David Cameron".

En el mismo sentido se pronunció la embajadora Castro al estimar que la versión -publicada por un diario inglés- sobre una supuesta invasión argentina al archipiélago, es "parte de la campaña electoral de los conservadores que está levantando la figura de Margaret Thatcher".