El presidente Mauricio Macri acelera con su decisión de realizar una reforma en las Fuerzas Armadas y adjudicarles la facultad de colaborar en la "seguridad interior". Esta decisión contrasta con el histórico discurso de Néstor Kirchner en el año 2006, en el que les aseguraba no tenerles miedo en el marco de la

"Quiero que quede claro que como presidente de la Nación Argentina no tengo miedo ni les tengo miedo, que queremos el Ejército de San Martín, Belgrano, Mosconi y Savio, y no de aquellos que asesinaron a sus propios hermanos, que fue el de Videla, Galtieri, Viola y Bignone", afirmó el ex presidente.

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El duro discurso sorprendió incluso a los militares. Escucharla en el Colegio Militar, ante una formación por el Día del Ejército, conmovió a los oficiales presentes, algunos de los cuales se retiraron del palco antes del final del discurso.

"Se ha incurrido en conductas, acciones y palabras a las que no sería temerario calificar de rayanas con la apología del delito al reivindicar el terrorismo de Estado", reprendió Kirchner al Ejército.

Poco después, el 11 de junio del 2006, el ex presidente redefinió las funciones de las Fuerzas, que dispuso la centralización de las Fuerzas Armadas en el Estado Mayor Conjunto y un mayor control civil sobre su funcionamiento.

Tras 12 años, Mauricio Macri anunció el lunes por la mañana que retomaría las funciones del Ejército en su colaboración con la seguridad interior y lucha contra el narcotráfico.

"Hay un nuevo país, necesitamos soldados comprometidos con el destino de la patria, y como presidente de la Nación Argentina vengo a reivindicar un Ejército nacional, comprometido con el país y alejado definitivamente del terrorismo de Estado. Señores oficiales y suboficiales, les pido fuertemente ese concepto y esa filosofía que definitivamente nos incorpore a la construcción de la patria que los argentinos necesitamos. Muchísimas gracias", finalizó Kirchner, su histórico discurso.