La biógrafa oficial de Mauricio Macri, la periodista oficialista Laura Di Marco, publicó una nota en el diario La Nación para defender a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, por el escándalo de los aportantes truchos.

"Entré a la política sin apellido, sin padrino y sin plata... ¡No tengo ninguna offshore! Antes tenía una casa y un auto y, después del divorcio, me quedaron media casa y medio auto", se exculpó Vidal antes sus allegados según publicó Di Marco.

Lo insólito es que la periodista consideró más gravoso saber de dónde provino la información que reveló este medio que el fondo de dónde salió el dinero que Cambiemos hizo figurara con aportantes truchos. "¿de dónde salieron esos fondos? Y, tal vez lo más perturbador, ¿quién filtró esa información?", preguntó en el diario La Nación.

Luego la periodista ultramacrista victimizó a la gobernadora. "No solo está angustiada, sino bastante más delgada. Su descenso de peso acompaña su baja en las encuestas. Es la dieta, producto del estrés, que le impuso el combo de la corrida cambiaria sumada al escándalo por los aportes truchos", sostuvo.

Di Marco desacredito a los funcionarios y ex candidatos de Cambiemos que cruzaron al partido por haberlos hecho como aportantes. "Dirigentes expulsados del Pro (algunos por razones éticas) o algunos "heridos" aprovecharon el escándalo para echar más leña al fuego. Es el caso de Osvaldo Marasco, excandidato a intendente de Ituzaingó, o de Carlos Arroyo, jefe comunal de Mar del Plata, quien negó pública y enfáticamente un supuesto aporte de 50.000 pesos. Arroyo tiene una histórica mala relación política con la gobernadora y, como contracara, exhibe bajos niveles de aceptación en su propio municipio", sostiene.