La denuncia por los cuadernos del chofer Oscar Centeno parece haber sacado de la agenda mediática al escándalo por los aportantes truchos con los que el actual Gobierno se benefició, a partir del financiamiento de la campaña legislativa 2017 de Cambiemos. El senador Esteban Bullrich, candidato que resultó ganador gracias a esto, habló sobre el tema pero se desligó de toda responsabilidad.

En diálogo con Y Ahora Quién Podrá Ayudarnos por Radio Con Vos, el ex ministro de Educación del presidente Mauricio Macri sostuvo que esta situación lo “preocupa” y que lo han “hablado” dentro de la cúpula del Gobierno. Sin embargo, hizo foco sobre la auditoría interna que están haciendo sobre Cambiemos “para saber en cada uno de los municipios qué es lo que pasó en la forma del financiamiento”.

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En este sentido, esbozó una queja respecto a que tanto él como la diputada Graciela Ocaña están “siendo la cara” de esta denuncia, que lleva sus nombres, justamente porque la campaña financió su candidatura y los hizo ganar en las elecciones. De todas maneras, aunque los periodistas que lo entrevistaron quisieron indagar sobre de dónde salió el dinero, evitó responder a toda costa.

En su defensa, aseguró que “es muy común que los funcionarios aporten a la campaña para ayudar” en su partido. Además, aunque está comprobado que muchos de los aportantes, además de figurar en la lista del financiamiento, fueron afiliados al PRO sin su consentimiento, Bullrich consideró que esos son “dos temas distintos”.

“La respuesta es que cada municipio hacía su financiamiento, y de ahí se levantaba. Podemos identificar de dónde vino geográficamente, pero no a nivel personal. Creeme que a María Eugenia (Vidal) y a mí nos interesa tanto o más que a ninguno, porque pusimos una vara muy alta de transparencia y cambio. Esto hace a la esencia de lo que vinimos a hacer, cambiar las cosas. Es un golpe en la confianza que la gente puso en nosotros”, se atajó.

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