Juan Martín Monge Varela presentó su renuncia a la administración del fondo de los jubilados el 31 de julio de 2018, el último día de vigencia del primer plan de retiro voluntarios que abrió Mauricio Macri. Su despido era un hecho después de que generó pérdidas multimillonarias y que fuera denunciado penalmente por negociados con la caja más importante que maneja ANSES. Pero no fue el único en salir: esa misma tarde se fueron los funcionarios de la segunda línea más importantes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad y más de la mitad de los empleados de la Dirección de Inversiones.

Monge Varela fue subdirector ejecutivo de operación del FGS después de la renuncia de Luis María Blaquier. Los dos designados por Cambiemos acumularon serias denuncias por beneficiarse personalmente o a terceros con esta colosal caja estatal. Desde que ambos fueron desvinculados, ANSES no consiguió un reemplazo que quiera ponerle la firma a las operaciones que generan grandes pérdidas por “malos negocios” o favorecer a amigos del Gobierno y ubicarse así en la mira de la Justicia, como sus sucesores.

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En julio del año pasado también se fueron el gerente de operaciones del FGS, Pablo Pereyra Iraola, y el gerente de inversiones, Andrés Rodríguez Lubary. En total, se eyectó del organismo el 10% del personal. Lo de Monge Varela y su segunda línea había sido planificado con anterioridad, puesto que el 3 de julio habían adelantado en la Resolución 2018-103 que por la ausencia de cualquiera de ellos, se haría cargo del Fondo el secretario general de ANSES, Alejo Maxit.

En el entorno del director ejecutivo del organismo previsional, Emilio Basavilbaso, confiaron en conseguir sustitutos poco tiempo después, pero pasó casi un año y ninguno de los candidatos aceptó un cargo tan expuesto judicialmente. Fue tal el temor por los desmanejos del Fondo que en noviembre el organismo ordenó que los abogados de los funcionarios pasen a ser pagados con el dinero del Estado.

Pese a este gesto, que favoreció al propio Basavilbaso en algunas causas, la posición hoy está vacante y seguirá así al menos hasta octubre. “La contratación de un nuevo gerente general para los meses que quedan hasta la elección consideramos que es imprudente”, plantearon desde ANSES a El Destape. Por lo que, el encargado desde el 1 de agosto de 2018 hasta que se defina el próximo gobierno será Maxit.

En el organismo agregaron que “tampoco es tan necesaria mientras las operaciones del FGS sean las regulares y mínimas, como hasta ahora”. No obstante, ANSES volvió a vender acciones: se deshizo de las de Quickfood (la dueña de Paty) por $ 4,70 cada una, mientras que el año pasado habían llegado a cotizar a $ 15. Estas transacciones, rutinarias y no tanto, fueron las que le valieron una pérdida de U$S 20.200 millones al fondo, que cerró octubre del año pasado con U$S 42.731 millones, según la última planilla confidencial que le entregó el Gobierno al Congreso y a la que accedió El Destape.

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