La decisión del Senado argentino de rechazar el proyecto para legalizar la interrupción voluntaria de embarazo hasta la semana 14 de gestación "representa la pérdida de una oportunidad histórica para el ejercicio de los derechos humanos de mujeres, niñas y personas con capacidad de gestar", afirmó Amnistía Internacional.

“Los legisladores argentinos eligieron hoy darle la espalda a cientos de miles de mujeres y niñas que se manifestaron por sus derechos sexuales y reproductivos. Con esta medida los Senadores que votaron en contra o se abstuvieron, decidieron consensuar un sistema que insta a las mujeres, niñas y personas con capacidad de gestar a someterse a abortos clandestinos e inseguros”, sostuvo Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina.

El rechazo del proyecto de ley del aborto resultó exactamente como se pronosticó, con 38 votos en contra del proyecto aprobado por la Cámara de Diputados, 31 a favor, las abstenciones del santafesino Omar Perotti y la neuquina Lucila Crexell.

La única ausencia al momento de votar fue la de la puntana María Eugenia Catalfamo, de licencia por embarazo. Los senadores a favor de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo bajaron al recinto ya resignados a una probable derrota, debido a la diferencia de votos entre ambas posturas.

“Esta decisión no hace más que perpetuar el circulo de violencia que se ejerce contra las mujeres, niñas y personas con capacidad de gestar. El Poder Ejecutivo había dado una señal al abrir el debate.El Poder Legislativo no ha estado a la altura de las circunstancias”, agregó Belski.

"El modelo vigente en Argentina –que penaliza a la mujer salvo en los supuestos de peligro para la vida o salud de la mujer, o en caso de violación– ha llevado a que en los últimos 30 años más de 3.000 mujeres perdieran la vida y otras 49.000 pusieran año a año en riesgo su salud y sus vidas", sostuvo Amnistía.