La inversión extranjera directa (IED) de los últimos siete años, desde el comienzo de la crisis financiera internacional, ubicó a la Argentina lejos de la imagen de segunda economía del continente por detrás de Brasil. En cambio, el país osciló entre el cuarto y el quinto puesto del ránking latinoamericano por debajo de Chile, Colombia y Perú. Esta situación se profundizó el año pasado, cuando apenas se logró duplicar lo recibido por Uruguay.

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Los datos se desprenden del informe de inversiones de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), que en su última edición mostró un decenso del 41% en la IED del país, que pasó de U$S 11.301 millones a U$S 6.612 millones, su nivel más bajo desde el piso de U$S 4.017 millones de 2009. Para el organismo internacional este movimiento se correspondió con el acuerdo que el gobierno cerró con Repsol por la expropiación de YPF, que terminó con un pago de U$S 5.000 millones, pero desde el sector privado apuntan a otros factores como el cepo cambiario y los lìmites al giro de dividendos que desincentiva a los inversores.

La IED en América Latina y el Caribe se redujo un 16% en 2014, cifra que se ubicó por encima de lo que se esperaba por una serie de hechos puntuales. Entre estos eventos que profundizaron el movimiento negativo se anotaron la adquisición del grupo Modelo en México (para el cálculo total se incluye centroamerica) y el acuerdo Argentina - Repsol, que supuso una gran desinversión.

Debido a la caída de los precios de los productos básicos, que se inició en 2012 en el caso de los metales y se extendió al petróleo en el segundo semestre de 2014, se produjo además una considerable reducción de las inversiones extranjeras directas en el sector de recursos naturales de la región. Esto supuso un importante cambio de ciclo, ya que la IED fue en gran medida responsable de la reprimarización de algunas economías de la región durante la década pasada.

"La mengua de la inversión en los recursos naturales quedó parcialmente compensada por el aumento de la inversión en el sector de los servicios, especialmente con fines de búsqueda de mercados. Las manufacturas recibieron grandes flujos de IED, pero sobre todo en las economías de mayor tamaño", explicaron desde la CEPAL.

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