Con una importante baja que supera el 35%, el peso argentino se colocó como la segunda peor moneda emergente de 2018, sólo superada por la lira turca.

En un contexto de nerviosismo y fuerte caída de las bolsas a nivel global y de una baja del 2% promedio en el mercado argentino, los inversionistas buscan respaldarse frente al temor de un efecto contagio de las tensiones de la economía turca.

La presión recae sobre las monedas emergentes. La más afectada es la lira turca, que ya cayó un 40,6% en lo que va del año, en tanto que el peso se ubica en el segundo escalón con una caída del 35,8%

En la jornada de hoy, el peso se devaluó más del 3% debido a la suba más imporante del dólar desde junio.