El miércoles 27 de marzo, la periodista Vanesa López se dispuso a ir al Concejo Deliberante a realizar la cobertura de la sesión como lo hace habitualmente en Salta Capital.

En la jornada, estaba previsto en las afueras de la institución un “pañuelazo”, grupos feministas lo realizaron en repudio a que el cuerpo del Concejo Deliberante se manifestó a favor de la marcha “por la vida” de iniciativa del concejal de Cambiemos, Alberto Castillo, que se realizó el pasado sábado 23 de marzo.

Vanesa se colocó en el sector de prensa y en solidaridad con las feministas extendió su pañuelo y lo colgó, tal como lo hizo en otras oportunidades en la Cámara de Diputados, y se dispuso a trabajar.

Uso siempre el pañuelo en la mochila a cualquier lugar donde voy y solo lo extendí. No tardó ni diez minutos y vino personal de seguridad a pedir y por expresa solicitud de las autoridades que lo baje”, describió López sorprendida frente a la reacción y el pedido. Frente a la negativa de la periodista, también se acercaron dos policías a pedirle que saque el pañuelo.

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El pedido de esto fue llevado adelante por varios concejales que se mostraron visiblemente ofendidos por el pañuelo verde.

En el medio de la sesión, y debido a la situación restringieron el acceso a la prensa. Lo curioso, es que en ese mismo momento, un concejal, puso a modo de confrontación un pañuelo celeste en medio del recinto.

“Nosotras las mujeres sostenemos que el Concejo Deliberante no puede ir en contra de nuestros derechos, sosteniendo y avalando una marcha de estas características. Entonces, si ellos como concejales avalan estas cuestiones, en un sistema democrático, entiendo que deben respetar a las minorías”, aseveró.

Por último, López afirmó que si aprobaron un proyecto a favor de una marcha, ella solamente pide respeto por quienes piensan diferente. “No entiendo cuál es el problema que se coloque un pañuelo si también hay ediles que están a favor de la despenalización del aborto. Esto es democracia y entiendo que las mujeres somos parte del pueblo, tienen que entender que esa parte está a favor del aborto y tendrán que entender nuestra marcha simbólica”, concluyó.

Vanesa se mostró con sorpresa: “Había cuatro personas pidiendo que baje el pañuelo. Era ilógico lo que estaba sucediendo”.

El norte argentino es uno de los sectores más reticentes a la ley de aborto, casos recientes como el de la niña obligada a parir tras una violación en la provincia de Jujuy y el de Tucumán con el caso de Lucía fueron paradigmáticos y dejó en evidencia el manejo y la complicidad de los sectores antiderechos. Por lo que grupos que manifiestan su posición a favor de la ley son hostigados y en algunas ocasiones, amenazados.

De acuerdo con un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) del año 2018, en Argentina se practican unos 500.000 abortos por año, pero no hay datos concretos y oficiales sobre abortos clandestinos.

De esas casi 20.000 mujeres que se practicaron abortos antes de cumplir los 25 años, la mayor cantidad de casos de egresos hospitalarios por aborto se produjo en la provincia de Buenos Aires, con 5959 casos. En segundo lugar se ubica Salta, con 1764 casos, lo cual marca la tasa de incidencia más alta del país de acuerdo a la población del distrito.