Un grupo de senadores y senadoras analiza negociar modificaciones en el proyecto de legalización del aborto, que será votado el 8 de agosto en la Cámara Alta. Estos cambios irían en la misma línea que los propuestos por los tres legisladores cordobeses respecto a la cantidad de semanas (12 en vez de 14) para permitir el aborto legal y la objeción de conciencia institucional, entre otras cosas.

Según fuentes parlamentarias consultadas por El Destape, los cambios a negociar no modificarían de manera “sustancial” el proyecto original, que obtuvo media sanción por mayoría simple en la Cámara de Diputados. De todas maneras, apuntan a intentar generar un “consenso” y convencer a las y los legisladores que aún no tienen su voto definido, o que tienen dudas.

La fuente planteó que el escenario en el Senado es “complejo” porque muchos de sus miembros están “muy alejados de lo que pasa en el mundo real”. Aún así, consideró que “el peor escenario es que no haya ley”, y que “hay modificaciones que pueden ser de buena leche y otras que no”, por eso es importante “escuchar” qué cambios proponen.

Por otra parte, cree que si el proyecto se aprueba con cambios, la ley tiene “grandes posibilidades” de salir con el texto original al volver a Diputados, e incluso no descarta que en el Senado se apruebe sin modificaciones. “No es un escenario perdido”, manifestó.

En cuanto al poroteo de votos, planteó que “es muy difícil tener un panorama” de los resultados. “Con tantos indecisos, no se sabe qué va a pasar. En público dicen una cosa y en privado dicen otra. Entre ellos mismos, a medida que escuchan las posiciones de los que están en contra se asustan, como con el discurso de Abel Albino", sostuvo.

Otra fuente parlamentaria que está trabajando para conseguir los votos reconoció un escenario de fuerte paridad, con los indecisos que terminarán inclinando la balanza. Los cambios pueden ser la clave para eso, además de algunas ausencias que recién se conocerían el mismo día de la sesión.

En caso de aprobarse con modificaciones, el proyecto volvería a Diputados, que debería tratar si insiste en la redacción original o, por el contrario, ratifica los cambios. Para el primer caso, alcanza con que mantenga la mayoría simple ya que es muy improbable que los cambios obtengan dos tercios de los votos.

En Diputados, el proyecto se aprobó con 129 votos a favor y 125 en contra, pero una de las diputadas que se inclinó por la afirmativa, la radical Aída Ayala, ya advirtió que votará en contra si el proyecto vuelve a la Cámara Baja.

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