El ex juez de la corte suprema Eugenio Raúl Zaffaroni apuntó contra la persecución política del Gobierno sobre la oposición y consideró que “a un sector de la Justicia el derecho no le interesa”.

“Vamos camino a una amnistía, tarde o temprano. Aquí no hay nada jurídico. No es una cuestión de derecho ni de justicia. Es una cuestión de poder", apuntó Zaffaroni en declaraciones a Página 12.

En ese sentido, indicó que "hemos iniciado un largo camino hacia una amnistía, que es como siempre terminan las persecuciones políticas".

El integrante de la Corte Interamericana de Derechos Humanos realizó un contundente análisis sobre la causa por el Memorándum de Entendimiento con Irán, iniciada por el fiscal Alberto Nisman tres años atrás, y criticó las prisiones preventivas dictadas sobre miembros de la oposición.

El juez argumentó que las relaciones residuales del poder utilizadas para justificar las prisiones preventivas "son presumidas, pero no están probadas", y que esto "sería muy peligroso para los funcionarios en actividad, que se supone que tienen relaciones plenas y activas"

Y enfatizó: "La prisión preventiva debería ser excepcional y nunca la regla basada en presunciones que no admiten prueba en contrario. Si ese es el pretexto, no veo la razón, fuera de revanchismo y venganza, para detenciones escandalosas que restablecen la picota, ni para tenerlos en cárceles de máxima seguridad, con visitas y comunicación restringidas al máximo, y menos aún, para intentar mantener a un enfermo con prisión domiciliaria e impidiéndole o dificultando su tratamiento".

"Debo advertir que no tiene ninguna importancia práctica inmediata. Todo lo que digamos desde el derecho, para un sector de la justicia carece de sentido, porque lo que se juega es simplemente poder. Para ese sector ya no interesa el derecho, como no le interesaba al juez Botet en los años cincuenta. Esto es un simple problema de poder, que trasciende a la Argentina", sostuvo.

En tanto que sobre el vaticinio de una amnistía remarcó: "Nos cuesta a los contribuyentes pagar reparaciones por los daños causados y, además, si algún corrupto en serio hay entre los perseguidos, lamentablemente se beneficia también con la amnistía que, por mandato constitucional, siempre debe ser 'general'".

Asimismo, Zaffaroni estimó que en medio del clima de persecución política que existe en la Argentina "cualquier razón jurídica es inútil, no habrá instancia judicial nacional que la escuche y a las internacionales les niegan valor", al tiempo que aseguró que "estamos viviendo la crisis más grande del Estado de derecho de los últimos treinta y cuatro años".