Ante la falta de varios referentes, Guillermo Barros Schelotto se la jugó por un tridente ofensivo inédito y, al final, Junior Benítez pagó la confianza con un golazo.

En un superclásico que se destacó más por los accidentes que por las jugadas vistosas, Benítez cambió la historia del partido en un contragolpe gracias a un fuerte remate y una pobre respuesta del arquero rival, Germán Lux.

A los 23 minutos, Fernando Gago lanzó un pase magistral desde atrás de mitad de cancha mientras que Benítez ganó las espaldas de la defensa y batió a Lux con un caño en el primer toque de pelota.

Embed