Tanto el ex ministro de Economía de la dictadura militar, José Alfredo Martinez de Hoz como el actual jefe de Gabinete, Marcos Peña comparten similitudes en sus visiones de cómo el gradualismo ayuda a procesar mejor los ajustes.

Allá por el año 1976, en pleno inicio de la dictadura militar y del plan económico que terminó por cuadruplicar la deuda externa argentina, el funcionario de facto brindó un discurso en el que remarcó la necesidad de un gradualismo en las políticas económicas para que no se sintieran tanto.

"Hagan esta transición de estos dos sistemas tan opuestos, el uno del otro, de una manera lo mas suave posible sin blufear", indicó a los presentes.

Embed

"Ayuden a que se produzca un reajuste gradual de la economía. No solo en este tema de los precios donde hay que producir un reajuste gradual de la economía, es decir, en todos los rubros, en todos los sectores. No podemos cambiar bruscamente de la noche a la mañana todo un sistema basado en ciertos presupuestos, los cambios de esos presupuestos en 180 grados", aseguraba ante un público.

Por más increíble que suene, este discurso guarda una contundente similitud con las recientes declaraciones de Marcos Peña a La Nación + sobre si el Gobierno seguiría adoptando el gradualismo como enfoque para sus políticas económicas.

Embed

"Estamos convencidos que el graudalismo tanto económico como político es el mejor camino para construir consensos sustentables y un desarrollo económico sostenible en el tiempo. No buscamos crecer de un día para el otro. Los shocks en general generan trauma, resentimiento, temores, el gradualismo permite, como decimos nosotros una transición entre el país que somos y que queremos ser. Necesitan un tiempo para tener la adaptación a estas señales que estamos dando. Los actores económicos son de sufrir esos vaivenes de los cambios las reglas de juego de 180 grados cada 10, 20 años en la Argentina", aseguró.