El periodista Horacio Verbitsky reveló los negocios que realizó la familia Morales en Jujuy a través de la compra-venta de tierras en la provincia, de donde obtuvieron una ganancia superior al cuatro mil porciento en cuestión de meses.

En su columna publicada este domingo en Página 12, Verbitsky reconstruyó el redituable negocio del clan Morales: el secretario general de la gobernación, Freddy Morales, junto a once legisladores (siete radicales, tres justicialistas y un conservador popular) compraron 150 hectáreas al Banco de Jujuy por 720 mil pesos y apenas meses después se las revendieron para un programa de vivienda al Estado provincial en 30 millones.

En el negocio, Gerardo Morales no firmó la autorización de venta de los loteos, sino que lo delegó en su vice. "Para quienes lucran con la especulación inmobiliaria la obra social de Milagro Sala es un ejemplo intolerable que debe ser punido", explicó el periodista de Página 12.

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En el mismo Alto Comedero donde Milagro Sala se hizo conocida, realizó un gran negocio inmobiliario el hombre fuerte del gobierno de Jujuy, Freddy Morales, asociado con siete dirigentes de la Unión Cívica Radical, tres del justicialismo y uno del populismo jujeño del ex gobernador Horacio Guzman y su hija María Cristina: compraron 150 hectáreas por solo 720 mil pesos y las terminaron vendiendo por más de 30 millones.

Apoyado en una publicación del portal "El Disenso", de Mariana Escalada y Agustín Ronconi, Verbitsky mostró el decreto 1234-ISPTYvV/2016, del 11 de mayo de 2016, que aprueba la mensura y el anteproyecto de loteo del último de esos terrenos, el mismo que compraron y vendieron los legisladores, a solicitud del apoderado Miguel Giubergia, actual secretario del Comité Nacional de la UCR, director del Ente Nacional de Comunicaciones que reemplazó a la Afsca una vez derogada por decreto la ley audiovisual, y uno de los testigos ofrecidos por Gerardo Morales en el juicio contra Milagro Sala.

Una curiosidad adicional es que el decreto que autoriza el loteo no fue firmado por Morales, sino por su vicegobernador Carlos Guillermo Haquim: "Cumplieron así con la formalidad de que no fuera directamente Gerardo quien autorizara el negocio de Freddy, lo cual tranquilizó a la selectiva oficina anticorrupción de la ex diputada macrista Laura Alonso", explicó el periodista.

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