Una familia necesitó en junio ganar $ 13.361 para no caer por debajo de la línea de la pobreza. El monto aumentó 21% comparado con el mismo mes del año pasado, en la medición de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).

La canasta básica total subió 0,3% en el sexto mes, con lo que acumuló un incremento de $ 2.317 para cubrir el costo de la canasta que contempla alimentos, artículos de higiene, indumentaria y servicios.

La canasta básica alimentaria, que marca el ingreso mínimo que una familia debe tener para no ser considerada indigente, se encareció también 0,4% mensual en abril y un 20,4% en el año. Escaló hasta los $ 5.715.

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FIEL realiza el estudio de precios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en base a las canastas determinadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), construida en función de los hábitos de consumo de la población.

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