Uno de los testigos claves le describió hoy ante el juez Guido Otranto cómo la Gendarmería se llevó a Santiago Maldonado el 1 de agosto. De esta manera, despejó las hipótesis que quiso instalar el Gobierno para encubrir el accionar de la fuerza de seguridad.

Embed

“Es bastante chocante que el mismo juez que manda a reprimir a la comunidad es el mismo que puso adelante el hábeas corpus”, criticó Matías Santana a periodistas antes de declarar en el Juzgado. En esa misma línea, expresó que “genera mucha impotencia que el Estado se presente como querellante defendiendo a esos uniformados que entraron ilegalmente al territorio a cazar a un mapuche”.

LEER MÁS: Dos nuevos testimonios complican aún más a Gendarmería

El mapuche explicó que, cuando los agentes ingresaron al Pu Lof, la mayoría escaparon cruzando el río, pero uno se quedó atrás. Santana cuenta que vio cómo tres gendarmes golpearon “un bulto con una campera celeste, que es la que yo le presto a Santiago en la mañana”.

Al poco tiempo, observó que “sale un Unimog de dentro de la comunidad, muy rápido hacia la ruta. Ahí estaciona al lado de una camioneta blanca perteneciente a Gendarmería. Hacen una pantalla. Descienden el mismo bulto que estaban golpeando. Lo introducen en la camioneta, que sale rumbo a Esquel”.

“Después de juntarnos todos los que habíamos sufrido la represión, nos damos cuenta que el único compañero que faltaba era él”, recordó. Por esto, cuestionó que “lo que está sucediendo es que no se investiga a los que tienen que investigar”.