Por Pedro Brieger y Francisco “Pesky” Mues (*)

En los últimos días tuvo mucha repercusión el caso de una joven palestina de 16 años de nombre Ahed Tamimi arrestada por el ejército israelí. La joven vive en un pequeño pueblo de nombre Nabi Salej en los territorios que el Estado de Israel ocupa desde 1967. Lo singular de Ahed es que viene luchando en contra de la ocupación israelí de Cisjordania desde que tenía 9-10 años, siempre en primera fila en cualquier manifestación con sus puños en alto como única arma.

Ella se ha convertido en un símbolo de la resistencia contra una ocupación que se perpetua a pesar de que Naciones Unidas en diversas resoluciones ha instado a que Israel se retire de los territorios que ocupa ya más de 50 años. Las imágenes de Ahed con su frondosa cabellera enrulada encabezando la resistencia pacífica y desarmada frente a los soldados israelíes se viralizaron en las redes sociales por todo el mundo. El periodista israelí Gideon Levy incluso se atrevió a hablar de "la Intifada (revuelta) de las bofetadas". Para conocer más de cerca la historia de Ahed Tamimi conversamos con el español Manu Pineda que conoce a la joven y su familia.

-¿Cómo fue tu contacto con Ahed y su familia?

-A esta niña y su familia la conocí por redes, por el trabajo que hacen, por su activismo contra la ocupación de hace muchos años. Yo viví en Gaza entre 2011 y 2014 y cuando logré entrar a Cisjordania en el año 2015 después de salir de Gaza, fui a visitarlos. Yo la conocía a ella por las redes, y ellos me conocían a mí también por el trabajo que hacía en Gaza. Fue un tremendo honor poder compartir con ellos un tiempo, alojarme en su casa. Me recibieron como si fuera de la familia, completamente hospitalarios. Luego conseguimos que viniera ella y su familia a España a un campamento de verano en el año 2016 en la comunidad valenciana. Pudieron conocer el mar que no lo conocían. Quizá para nosotros es difícil de entender, pero una familia que vive a pocos kilómetros del mar no lo conoce porque normalmente los palestinos se mueren sin conocer el mar, porque los israelíes no les permite visitar sus playas.

-¿Que destacás de ella y su familia?

-Ellos lo dan todo, no se reservan nada. La familia Tamimi vive en una pequeña aldea a unos 20 kilómetros de la ciudad de Ramalla rodeada por asentamientos israelíes. Esta gente se opone a la ocupación de sus tierras desde siempre. A partir del 2009 les robaron la mayor fuente de agua que tienen y los dejaron sin agua, lo que incrementó de forma considerable las protestas en contra de la ocupación. La familia tomó relevancia por su lucha y Ahed creció peleando con los soldados desde que tenía nueve años. Es interesante que a nosotros los europeos que tenemos cierta tendencia eurocentrista nos hace sentir más cerca de ella el hecho de que sus rasgos parecen más europeos que árabes, es niña, rubia, rizada, de ojos claros como toda la familia.

Ellos llevan a cabo una resistencia heroica, una resistencia en unas condiciones de absoluta desigualdad en una aldea

totalmente rodeada por el ejército israelí. Sólo pueden entrar y salir por un sitio que controlan los soldados. Verlos pelear en esas condiciones me ha provocado que se me cayeran las lágrimas. Es una familia que ha pagado bien caro su resistencia.

Por otra parte, al primo de la madre de Ahed lo asesinaron en el año 2011 pegándole una bala de acero revestida de goma. Al hermano de la madre de Ahed, lo mataron adelante de ella en una protesta. Le pegaron un tiro a sangre fría. A su hermano le partieron el brazo y cuando quisieron llevárselo Ahed y su madre salieron como leonas a defenderlo. El padre ha pasado ya 10 veces por las cárceles israelíes, la madre también ha estado 4 o 5 veces. Lo pagan bien caro porque no es una resistencia de pose, sino una resistencia donde se juegan la vida y muchas veces la pierden, así como muchas veces la libertad.

-¿Qué es lo que representa esta chica de 16 años que, como decías, desde los 9 se enfrenta a los militares israelíes?

Ella es todo un sentimiento, no es un activismo académico de haber estudiado libros de historia sobre el sufrimiento del pueblo palestino, que es más frío y ascéptico, ella lo que transmite es puro sentimiento. Además, tiene buena oratoria. La hemos tenido recientemente a ella en Bruselas el Parlamento europeo para que diera una conferencia sobre el papel de la mujer en la resistencia palestina organizada por nosotros y por el grupo de Izquierda Unida del parlamento y nos asombró a todos. Cuando organizamos el campamento de verano le pedí que diera un discurso y hasta los hombres mayores, doctores que estaban allí, lloraron.

-¿En qué marco se da su lucha?

Ella no está organizada, no tiene una organización política.

Esta niña, con su característica personal se ha convertido en un ícono, un ícono de la resistencia no violenta. Además es quién lidera las marchas y está siempre un paso por delante en las movilizaciones. Su lucha se ha convertido en un movimiento que se ha extendido a lo largo y ancho de Cisjordania.

Desgraciadamente los israelíes, la fuerza de ocupación, la corte militar, incluso el gobierno y el ministro de educación han llegado a pedir cadena perpetua para Ahed. Pero han logrado que el símbolo crezca, desgraciadamente, a costas de su libertad, de las torturas que imaginamos que están sufriendo, porque los procesos de interrogatorio digamos que no son ni muy elegantes, ni muy sutiles los que hacen los soldados israelíes cuándo interrogan.

Claro que ella no es fácil. En los interrogatorios ella no responde nada, todavía no han conseguido que diga su nombre. Todos saben su nombre perfectamente pero no han conseguido que diga c´mo se llama porque se niega a responder a los soldados porque no los reconoce.

Esto aumenta la mitología en torno a ella y puede que su heroísmo sea más grande, pero de una forma muy dolorosa.

(*) La entrevista fue realizada originalmente en el programa “Demoliendo Fronteras” de Radio10.

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