Un fondo buitre bahameño demandó a la Argentina la semana pasada en Nueva York por cerca de U$S 65 millones. Se trata de Bainbridge, de Bahamas, representado por el abogado Anthony Constantini, de la firma Duane Morris.

El escrito, al que accedió La Nación, menciona que el fondo en cuestión tiene en su poder títulos de 1992 y 1993 emitidos por la Argentina. Luego de detallar el proceso del default del país, enfatizó que este año el Gobierno "hizo una oferta unilateral de acuerdo para los bonistas que no cobraban, e hizo pagos a algunos de ellos".

"Este acuerdo unilateral distinguió entre valores idénticos como bonos con una orden -los relacionados con el caso del pari passu- y bonos estándar; en violación con la Disposición de Tratamiento Igualitario, la Argentina creó una preferencia entre idénticos valores".

Además, recordó que el Congreso sancionó la ley 27.249, la "nueva ley cerrojo", que "le impide a la República pagarle a Bainbridge otro monto más que el establecido en la oferta unilateral". La emisión de los bonos para pagarle a los holdouts que aceptaron el acuerdo, según este fondo, "mientras no se le paga a Bainbridge, constituye una violación a la Disposición de Tratamiento Igualitario". En este sentido, el abogado mencionó el arreglo de la Argentina con varios acreedores, entre ellos el fondo buitre NML.

Desde el Ministerio de Hacienda explicaron que "todavía no hubo un acuerdo con este grupo de bonistas porque el Gobierno considera que sus bonos no son válidos para reclamar".

A pesar de que el Gobierno alega que acordó el pago a todos los buitres, aún quedan entre U$S 1.000 y U$S 1.500 millones de bonos en default en demandas no cerradas que fueron presentadas desde 2004.

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