Un joven de 25 años falleció en fin de año tras agonizar durante un par de semanas, luego de haber sido asaltado por dos "motochorros" en la rotonda de San Vicente. Sin cámaras de seguridad ni testigos presenciales del hecho, la familia busca quien pueda aportar datos y denuncia la inacción de la Justicia y la Policía para intentar resolverlo.

Kevin Cristaldo tenía 25 años y trabajaba en el Banco Nación. El pasado 11 de diciembre, viajaba en su moto por la rotonda de San Vicente, en la intersección de la Ruta 58 y la calle Juan Pablo II. Dos motochorros lo abordaron para robarle su Honda Tornado y le dispararon para sustraerle el vehículo. Kevin quedó malherido pero consciente y llegó a llamar a su familia para avisarle lo que había ocurrido. Lo peor pasó después.

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"El traslado de OSDE (su empresa de prepaga) fue desastroso", relató su hermano Genaro a El Destape. "En pleno viaje se les cae el tubo de oxígeno y lanza una explosión, iban con los sueros por el piso. Además, el traslado fue a una velocidad muy alta sin tener en cuenta la gravedad del paciente", añadió.

Kevin estuvo consciente un solo día, hasta que se descompensa y termina con coma inducido e intubado. Así permaneció hasta el día de su muerte, el 28 de diciembre.

Los únicos testigos con los que cuentan no vieron el hecho. Fueron el cirujano que atendió a Kevin en el hospital Carrillo y un hombre que lo encontró tirado en la rotonda después. La causa está a cargo de la fiscal Karina Guyot y el juez de Garantías Ricardo Melazo. Genaro es muy crítico del accionar de la Justicia, como también de las fuerzas de seguridad: "Seguimos sin respuesta de parte de ellos, todavía no identificaron (a los responsables)".

A pesar de eso, la esperanza está puesta en que cualquier persona que pueda aportar algún dato se dirija a la comisaría 1a de San Vicente, en 25 de Mayo y Biocca para intentar esclarecer el hecho.

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