Un estudiante de 14 años ingresó el viernes pasado a su escuela con dos armas, un cuchillo de casa y decenas de municiones para ejecutar sus planes de cometer una masacre. Minutos antes, el chico había revelado sus planes a través de un video en las redes sociales.

El hecho tuvo lugar en la Escuela Secundaria 46 Feliz Bogado en Ramos Mejía. De forma inmediata, la policía intervino y el adolescente no pudo cumplir su propósito y no hubo heridos.

"Ya no hay vuelta atrás. Bang bang", escribió el chico sobre el video que publicó en su cuenta de snapchat mientras se acercaba a la entrada del colegio. Luego, grabó imágenes de diversos alumnos jugando en el patio del instituto durante un recreo y junto a la frase: "Van a morir todos".

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Según los investigadores, el joven tenía un arsenal: llevaba una pistola Bersa Thunder calibre .380 con 13 cartuchos intactos en su cargador y uno en la recámara. En uno de los bolsillos de su campera tenía un cuchillo de caza tipo "Bowie", y en su mochila llevaba un pistolón Safari calibre 13 con dos cartuchos, una caja de 20 balas calibre 380 Magnum, seis cartuchos intactos de calibre 13 y 16 balas calibre 12/70.

El video termina con fotos de su arma dentro de la escuela y la frase: "Al fin es el gran día. Quién diría que terminaría así. Llegó mi fin".

Sus compañeros fueron quienes alertados al ver el video llamaron al 911. Así, efectivos de la Comisaría Noroeste 6° se presentaron en la institución y corroboraron que el alumno portaba las armas.

Se reveló que tanto las armas como las municiones pertenecían al padrastro del joven, quien las tenía registradas ante el ANMAT. La causa quedó caratulada como "Tenencia ilegal de arma y munición de guerra" y las armas fueron devueltas a sus padres.