Un alumno de un secundario porteño fue sancionado por hacer el gesto peronista, según denunció el centro de estudiantes del colegio.

Fue en el Instituto Social Militar Dr. Dámaso Centeno, ubicado en la Avenida Rivadavia al 5500, un colegio primario y secundario del barrio de Caballito.

Su director, que tradicionalmente proviene del Ejército Argentino, sancionó al presidente del centro de estudiantes por hacer la V de la victoria dentro del colegio.

Emmanuel Labrador, estudiante de sexto año, denunció ante el diario PáginaI12 que la actual gestión, encabezada por el coronel Juan José Collins, quien a diferencia de su antecesor concurre al establecimiento con su uniforme militar, rompió el “buen diálogo” que los alumnos mantenían con las anteriores autoridades.

“Este año explotó todo por hacer la V de la victoria dos veces”, agregó Emmanuel al matutino. La primera fue en el aniversario de la muerte de Centeno, huérfano de padre tras la Batalla de Cepeda, quien fundó el colegio años más tarde para acoger a otros huérfanos. Como presidente del centro de estudiantes, Labrador fue el responsable de hablar en nombre de los alumnos.

“Cuando terminé mi intervención, miré hacia mi división e hice la V, que un preceptor consideró una falta”, recordó Emmanuel. El miércoles pasado, Labrador volvió a ser apercibido –esta vez por el propio director del establecimiento– por hacer la V en un pasillo.

“El comentario del director, que aseguraba que en el colegio no hay expresiones políticas y que en caso de que las hubiera el responsable sería sancionado, terminó siendo verdad”, agregó el joven, a quien el director le negó que la sanción pudiese entenderse como una persecución.

“No hay actos por el 24 de marzo y en las aulas se sostiene la teoría de los dos demonios”, añadió Labrador en diálogo con ese diario. “Lo que sí hay son actos por el 2 de abril, el aniversario de la Guerra de las Malvinas”, aclara Emmanuel: “Este año vino un coronel y dijo que si en el 82 hubiera habido una dictadura, se habría obligado a los hombres a ir a Malvinas y que la cantidad de voluntarios demostraba que no había sucedido tal cosa”.