El presidente Mauricio Macri anticipó este domingo en Nueva York, antes de su participación en la 71ª Sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas que ratificará la posición argentina al mundo respecto de que el reclamo de soberanía por las Islas Malvinas "es permanente y no negociable".

Estos dichos suceden tras el acuerdo firmado esta semana con el Reino Unido, en el que ambos países se comprometieron a "remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable" de las Islas Malvinas, incluyendo el petróleo.

Eso significa que el acuerdo permite anular las restricciones al desarrollo de la industria del gas y el petróleo en los alrededores de las disputadas islas Malvinas, lo que supone un giro de 180 grados respecto a la política anterior, puesto que el gobierno de Cristina Kirchner imponía e impulsaba sanciones a nivel regional contra cualquier compañía que colaborara con la explotación británica de los recursos de las islas.

"Hay que ser muy cuidadosos en la forma en cómo se va implementar esa frase genérica. Hay que ser prudentes, inteligentes y cuidadosos, y hay que tener consenso cuando se implementen distintos caminos", advirtió Federico Pinedo en declaraciones a radio Continental.

El presidente provisional del Senado aclaró que "no está dicho" en el comunicado que Argentina vaya a explorar conjuntamente con el Reino Unido la zona del Atlántico Sur, pero sí que se quiten las sanciones que imponía Cristina contra las petroleras británicas.

En su llegada a ese estado norteamericano, además Macri advirtió: "El terrorismo, los refugiados, el problema del cambio climático son los temas que hablaremos y que ya compartimos en la última reunión del G20 que se hizo en China". En cuanto a la situación de los refugiados, Macri dijo que la Argentina colaborará con dar una respuesta a esa problemática internacional "en la medida que podamos coordinar logísticas con el mundo" para recibir a familias sirio libanesas.