En el marco de la reforma tributaria que impulsa el Gobierno, hay modificaciones que causan sorpresa. Se considerará como “evasión agravada” el uso de sociedades offshore para ocultar patrimonio y se agravarán las multas a la omisión de pago de impuestos.

El proyecto acontece después de la revelación de los Paradise Papers, en donde se descubrió que Juan José Aranguren y Luis Caputo estuvieron vinculados a empresas offshore. Y un año después de que ocurriera lo mismo con Mauricio Macri en los "papeles de Panamá", cuando la titular de la OA, Laura Alonso, dijera que poseer una sociedad offshore "técnicamente no es delito".

Según el anteproyecto, la figura de evasión grave incluye dos supuestos no contemplados en la ley vigente: “se hubieren utilizado estructuras, negocios, patrimonios de afectación, instrumentos fiduciarios y/o jurisdicciones no cooperantes, para ocultar la identidad o dificultar la identificación del verdadero sujeto obligado y el monto evadido superare la suma de $2.000.000”.

Además, se prevé un aumento de las multas por omisión de impuestos pero bajará las dictadas en casos de defraudación. “Las multas por omisión, que son sin dolo, serán menos flexibles, pasan de entre 50 y 100% de lo evadido a sólo el 100%. Y las de defraudación pasarán de entre 2 y 10 veces lo evadido a entre 2 y 6”, explicó a diario BAE Diego Fraga, socio del estudio RCTZZ.

Entre las novedades, el texto del proyecto dispone el incremento en un punto porcentual -del 4% al 5%- de la alícuota que grava a la telefonía celular. Respecto a IVA, las modificaciones introducidas giran en torno a la inclusión como sujeto de tributación a servicios digitales, como Netflix o Mercado Libre.