Hay un colectivo en medio de una playa poblada sólo por la bruma y la humedad. Está volcado, sin motor, saqueado, y con la chapa podrida de óxido. Esa imagen causa la impresión del abandono, de la soledad de una paz melancólica. La pregunta es: ¿Qué tienen las fotografías del libro Tierra Vacía (Planeta) de David Sisso que son capaces de trasportar sentidos y procesos de sensaciones?

La respuesta no es unívoca, pero quizás pueda hallarse en la historia de las imágenes. Las pathosformel –las formas de la emoción- habitan en las fotografías que tomó Sticco. Los sentimientos nacen de la memoria y del vínculo cognitivo entre el pasado y el presente.

¿Qué hace que ante una imagen quedemos petrificados y olvidemos que se trata sólo de una materialidad sin vida? Aby Warburt explicaba que las imágenes tienen un lenguaje particular que saltea el razonamiento y bajo ciertas fórmulas -que se adquieren, pero no aprenden- el fotógrafo puede vehiculizar la sensibilidad.

En el libro de Sisso puede sentirse la tristeza, que hace semejar a un viaje terminado, a la vuelta de la infancia como una visita imposible, extranjera, que ya no nos pertenece. Hay también una sensación de recuerdo y pérdida. Las imágenes son acompañadas por poemas reflexivos que alimentan esta nostalgia con metáforas potentes y lánguidas.

“La idea de hogar/ un hilo de humo/ a punto de ahogarse”, dice una de las poesías del libro. La niebla en las imágenes, los colores claros, aunque poco vivos y la vaguedad en la definición son algunos rasgos que se observan en la fotografía y que se pueden vincular a la forma en que recordamos.

Este libro de imágenes sirve para conmover –entendido en el concepto de moverse con él- y para reflexionar acerca de la memoria, que no es otra cosa que una construcción en constante cambio.

Acerca del autor:

Sisso ingresó en 1993 al diario La Nación y en ese período fue premiado dos veces con la Medalla de Honor por la Society of Publications Designers. Fue editor de fotografía de Rolling Stone desde su lanzamiento en 1998 hasta 2008. Desde entonces ha desarrollado el estudio de fotografía publicitaria y editorial Sisso-Chouela. Fue editor de fotografía del libro Las Mejores Fotografías de Rolling Stone y autor de la mayoría de los retratos presentes en él.

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