El actual presidente de facto de Brasil, Michelle Temer, reconoció ante una audiencia en Estados Unidos, que el impeachment contra Dilma Rousseff fue porque no aceptó conducir el ajuste que exigían los grupos concentrados.

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"Muchos meses atrás, cuando todavía era vicepresidente, sacamos un documento llamado "Un Puente para el Futuro" porque sabíamos que seria imposible para el gobierno continuar con aquel rumbo. Le sugerimos que adoptaran las tesis presentadas en el documento", detalla Temer.

Y luego reconoce: "Pero, como no funciono, el plan no se llevó acabo y se instauró un proceso que culminó con la imposición mía como presidente". Estas declaraciones van en estrecha contradicción con los alegatos de para destituir a la presidenta por crimen de responsabilidad por modificar número presupuestarios.