El mandatario brasileño abrió la polémica en medio de los cuestionamientos recibidos por ser acusado de llevar a cabo el golpe institucional contra Dilma Rousseff.

El presidente de Brasil, Michel Temer, afirmó que se siente "muy cómodo, muy confortable" con su par argentino, Mauricio Macri, porque percibe que piensan "de la misma manera".

Temer anticipó que en la reunión que mantendrá este lunes con Macri en la Casa Rosada "la idea es acabar formalizando una declaración de mucha amistad institucional entre Brasil y la Argentina".

Entre los objetivos de la nueva etapa bilateral, Temer dijo que "sin dudas" uno es la eliminación de barreras comerciales y agregó que "también es importante resolver la crisis en el Mercosur, sobre la que tenemos la misma posición ... Todos los países, porque también Paraguay y Uruguay están de acuerdo. Tenemos que resolver eso en un tiempo breve".

En otro orden, Temer dijo que está "cero preocupado" por las manifestaciones en su contra que están siendo organizadas en Buenos Aires tras la polémica que rodeó su llegada al poder tras la destitución de la presidenta Dilma Rousseff. "Aquí (en Brasil) también tenemos protestas; es fruto de la democracia. No tengo ningún problema con eso", aseguró.