El Gobierno anunció un nuevo tarifazo a la luz, que va del 60 al 148 por ciento para usuarios residenciales en la Capital Federal y el conurbano. Además, fijó un piso de incremento de 37 por ciento promedio para las tarifas del Interior, a lo que deberían sumarle lo que decidan las empresas distribuidoras, que dependen de concesiones provinciales.

Sin embargo, cuando uno repasa todos los aumentos al servicio desde que Cambiemos llegó a la Casa Rosada, el número es aun más escalofriante. Según la categoría de usuario y el consumo, las facturas se multiplicarán hasta por 10 desde diciembre de 2015 a marzo próximo, cuando se efectivice el último tramo de este incremento. Solo 15 meses de diferencia.

Así, por ejemplo, un usuario residencial de categoría R1, con menos de 150 kilowatts mensuales consumidos, tuvo un aumento promedio en 2016 de 446% si contaban con subsidio o de "solo" 57% si habían renunciado a ese beneficio. Sumado a este 60% de incremento, el rango de aumento va de 160 a 806% desde el cambio de Gobierno. Así, un consumo promedio estimado por el Ministerio de Energía llegará a 211 pesos mensuales para los sectores de menores ingresos.

Los R2, que consumen entre 151 y 300 kilowatts al mes, padecieron un incremento del 55% en 2016, si ya habían renunciado al subsidio, o de 507% promedio si no lo hicieron. En la actualidad, son los que padecen un aumento del 77% efectivo a marzo, sobre el valor actual. Esto arroja una suba entre diciembre 2015 y marzo de 2017 de 174% en el primer caso y de 974% acumulado en el segundo. Es decir, multiplicó su factura por 10.

Así, para un cliente R2 de Edesur, pasó de pagar un cargo fijo de 16,29 pesos a uno de 60,14 pesos por bimestre (269% de aumento). El kilowatt pasó de costar 0,042 pesos a 0,459 (992% de aumento). Si ese cliente consumía 250 kw por mes, pasó de pagar 18,65 pesos mensuales más impuestos a hacerlo por 144,82 más impuestos, un 676% más. Luego de este anuncio, debería pagar en marzo unos 256,33 pesos por mes más tributos