Tras la difusión del listado de equipamiento militar solicitado por el gobierno argentino a los Estados Unidos de América difundido por El Destape, el bloque de diputados del Frente Para la Victoria solicitó la interpelación del ministro de Defensa Julio Martínez, y de la canciller Susana Malcorra, con el fin de que expliquen en detalle el material requerido.

A través de un comunicado difundido este lunes por la tarde, el bloque de diputados que encabeza Héctor Recalde pidieron la citación a ambos funcionarios "para que ratifiquen o rectifiquen el proyecto del gobierno de adquirir armamento de uso militar por más de 2.000 millones de dólares a los Estados Unidos para combatir el terrorismo", citando como referencia el artículo publicado por este medio, en donde fueron publicados los documentos que prueban que el embajador argentino en Estados Unidos le adjuntó al congresista Visclosky un extenso listado de equipamiento militar solicitado por las fuerzas armadas argentinas.

En el pedido, se detalla que el ejército argentino solicita, entre otras cosas, 12 helicópteros de ataque Cobra AH1, utilizados por el ejército estadounidense durante la Guerra de Vietnam, la del Golfo y la del Líbano, unos 10 helicópteros modelo Chinook, utilizados en la guerra de Malvinas, otros 16 Black Hawk UH60, otro tipo de aeronave de transporte táctico, conocido mundialmente por su rol en la Guerra de Irak, y por último unos 26 helicópteros Bell 412, lo que representaría un total de más de mil millones de dólares.

Además de los poderosos helicópteros, el Ejército nacional también solicitó unas 182 tanquetas de guerra tipo StryKer, modelos M1128, M1130, M1132, M1134 y M1139, que son utilizadas por las fuerzas armadas de Estados Unidos e Israel. Las mismas están equipadas con ametralladoras calibre 50, lanzadoras de granadas y cañones de 105 milímetros. Otro de los llamativos pedidos realizados a norrteamerica son los lanzamisiles Javelin (se pidieron 80), un modelo portátil desarrollado por el gobierno estadounidense para derribar tanques y avionetas.

Por su parte, la Fuerza Aérea no se quiso quedar atrás y también realizó una extensa "lista de deseos", que incluso, ya comenzaron a cumplirse: pese a que en el país se diseñan aeronaves similares, el gobierno nacional solicitó unos 24 aviones de entrenamiento avanzado Texan T6, de los cuales ya se compraron unos 12 según se anunció oficialmente hace tan sólo un mes. Los Texan son aviones de entrenamiento avanzado para pilotos, que fueron utilizados en la Segunda Guerra Mundial y durante las décadas posteriores. El costo total de estas aeronaves superaría los 280 millones de dólares.

Pero los Texan no resultaron suficientes para la Fuerza: en el listado también se agregaron otros 12 aviones de caza F-16 FightingFalcon, un cazabombardero desarrollado por EEUU en la década del 70 que ya no es producido para sus fuerzas armadas, sino que es material exclusivo de exportación. Este avión es considerado supersónico (viaja más rápido que la velocidad del sonido) y fue utilizado en la Guerra del Líbano, de Afganistán y en la invasión de Estados Unidos a Irak, entre otros conflictos armados, y el costo total de la compra rondaría la exorbitante suma de 250 millones de dólares.

Por último, la Marina también realizó su propio listado de "necesidades", y requirió, entre otras cosas, unos 2 aviones Orion, utilizados habitualmente para patrullaje marítimo. El mismo fue utilizado por los norteamericanos en la década del 60, cuando realizaron numerosas patrullas de bloqueo en las proximidades de Cuba, así como también fue partícipe en las guerras de Vietnam y del Golfo. El costo de ambos rondaría los 70 millones de dólares. Además de los Orion, el Estado nacional le pidió a los Estados Unidos unos 24 vehículos blindados Anfibios modelo AAVR7A1, los cuales son utilizados en la actualidad para el transporte de tropas del cuerpo de marines estadounidenses.

Estos modelos fueron utilizados durante la Guerra de Malvinas por la dictadura argentina, así como también participaron en la guerra de Irak y del Golfo. En este caso, el valor de la compra rondaría los 60 millones de dólares.