Chloe Ayling es una modelo británica de 20 años que viajó engañada a Milán pensando que iba a hacer una sesión de fotos pero la realidad fue otra. Su secuestrador pretendía subastarla a través de distintas páginas web.

Según informaron The Independet, en uno de los sitios de internet el secuestrador subió una foto de Ayling con un cartel en su estómago ofreciendo “servicios sexuales” y una descripción con sus medidas, su edad y su precio: 300.000 dólares y la fecha de subasta era el 16 de julio.

Tras ser liberada, Ayling habló con los medios en la puerta de casa de su madre y relató que durante su cautiverio no sabía si viviría para contar lo sucedido. “Pasé por una experiencia aterradora, temí por mi vida, segundo por segundo, minuto a minuto, hora por hora. Estoy increíblemente agradecida a las autoridades italianas y británicas por todo lo que hicieron para asegurar mi libertad”, manifestó la modelo.

La chica pidió paciencia: “Acabo de llegar a casa después de cuatro semanas y no tuve tiempo de ordenar mis pensamientos. No puedo decir nada más hasta que la policía británica me informe de ello”.

Según la policía italiana, Ayling fue drogada el pasado con ketamina, un tranquilizante para caballos, metida en una bolsa dentro del baúl de un vehículo y llevada hasta una casa aislada en Borgial, al noroeste de Turín, donde la retuvieron durante seis días atada a un mueble.

La joven describió el momento en que recuperó la conciencia. “Cuando me desperté estaba vestida con un body rosa y las medias que llevo ahora. Me di cuenta que estaba en el baúl de un coche con mis muñecas y tobillos esposados y cinta adhesiva en la boca. Estaba dentro de una bolsa y sólo podía respirar a través de un pequeño agujero”, recordó.

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El Ministerio de Exteriores del Reino Unido confirmó que está asistiendo a la joven, mientras que la policía italiana detuvo a Lukasz Herba, un polaco de 30 años con residencia en el Reino Unido, como sospechoso del secuestro. Sus captores decidieron llevarla hasta el consulado británico en Milán y liberarla, el 17 de julio. La víctima relató a la policía que decidieron liberarla tras enterarse que tenía un hijo, un bebé de casi dos años. Ella había mostrado su embarazo en la cuenta de Instagram.

Herba, que confesó el secuestro, planeó el ataque durante meses y había obtenido un pasaporte polaco falso bajo el nombre de Daniel Zawada a través de Internet en mayo, reveló el diario británico Daily Telegraph. El caso está siendo investigado por las autoridades de Italia, el Reino Unido y Polonia.