La CGT realiza este martes una reunión de su Comité Central Confederal, máximo órgano ejecutivo de la central obrera, en el que sellará su nuevo acercamiento con el Gobierno luego de la marcha a Plaza de Mayo del 22 de agosto último. Tendrá lugar en el teatro Empire, en Congreso.

Al encuentro asistirán entre otros Hugo Moyano (Camioneros), Luis Barrionuevo (Gastronómicos) y Antonio Caló (UOM), representantes de las tres vertientes sindicales que conformaron el año último la CGT unificada en cabeza de un triunvirato.

Al encuentro también concurrirán sindicatos díscolos como los agrupados en el movimiento MASA, espacio confederado que no reconoce la conducción tripartita y que lidera el dirigente taxista Omar Viviani. Los voceros dijeron que los dirigentes gremiales más encumbrados buscarán que el encuentro se realice con "total armonía, en procura de alentar expresiones tendientes a establecer un mecanismo de unidad, para revertir la fragmentación actual del movimiento sindical".

Pese a que el portuario Juan Carlos Schmid anunció el 22 de agosto un plan de lucha que organizaría en este comité confederal, la CGT decidió finalmente bajar la guardia, con la promesa oficial de que no habrá una reforma laboral "a la brasileña".

De un lado quedaron los gremios conocidos como "Los Gordos", que más sintonía mantienen con el Gobierno nacional y que son mayoritarios dentro de la CGT, enfrentados al sector moyanista y La Corriente Federal, del bancario Sergio Palazzo, que quieren profundizar el enfrentamiento con el Gobierno.

Los principales referentes de la CGT intentarán evitar que se repitan los chiflidos a la conducción del último plenario de secretarios generales de la central obrera, concretado en el microestadio del Club Ferro Carril Oeste el 28 de julio. Pese a la profundización del acercamiento con el Gobierno, no se descartan discursos críticos con la administración nacional por parte de dirigentes que advierten que el Ejecutivo puede promover una reforma laboral similar a la aplicada en Brasil.

El diario La Nación reveló que la intención del Gobierno no es impulsar una ley de flexibilización laboral, pero en cambio buscará el mismo objetivo (reducir costos laborales) a través de la modificación de los convenios colectivos. Una fuente sindical deslizó a El Destape que de ninguna manera aceptarán algo así en las paritarias 2018.