El gobierno de Mauricio Macri planea para este año una reforma de la ley de coparticipación federal, que contemple un reparto más equitativo de los fondos que recauda el Estado.

Según el diario La Nación, la alianza Cambiemos prepara una oferta para seducir a los mandatarios provinciales: ninguno deberá ceder un solo peso, pero deberán mejorar sensiblemente la administración de los recursos. Ése será el anzuelo que usará el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, para convencer a los gobernadores, a quienes convocó para el 2 de febrero con el objetivo de discutir el futuro régimen de coparticipación, una reforma impositiva integral y las paritarias.

Se estimará lo que cada provincia necesita gastar para mantener los servicios que ofrece y lo que debería recaudar para lograr mantenerlos. La diferencia entre una y otra determina el reparto de la coparticipación.

El plazo que se impuso el Gobierno para presentar en el Congreso el nuevo proyecto de ley de coparticipación es de 18 meses.


Actualmente, la participación efectiva que reciben las provincias del total de los recursos nacionales que recauda la AFIP es del 29 por ciento, aunque el reparto debería ser del 57 por ciento. Este año, el gobierno nacional prevé transferir 731.084 millones de pesos a las provincias por la coparticipación, un 29,2% más que el año pasado, según un informe del Cippec.

El año pasado, el Gobierno consiguió aprobar el último año un presupuesto que destina el 30 por ciento de la recaudación a las provincias, lo que representa un aumento de tres puntos respecto al período 2005-2015.