A pocas de su desplazamiento, el ex superintendente de Servicios de Salud Luis Scervino habló públicamente y reconoció que su salida fue una respuesta de parte del Gobierno nacional a la marcha de la CGT en Plaza de Mayo.

En declaraciones radiales, el ahora ex funcionario, vinculado al gremialista José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), dijo que el ministro de Salud, Jorge Lemus, le expresó "cierta incomodidad en un sector del Gobierno por la marcha de la CGT". Y añadió: "No es una decisión de él, sino que le bajaron esa línea y él es el encargado de comunicármelo".

Así lo afirmó a radio El Mundo, en donde afirmó que no es "militante del sindicalismo" y recalcó que se va "con mucha tranquilidad" por su gestión al frente del organismo que administra los fondos para las obras sociales.

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Luego, por radio Rivadavia, Scervino calificó las medidas del Presidente como "un mensaje que le quieren pasar a algún sector de la dirigencia sindical". "No se puede castigar a determinada Obra Social porque su dirigente piensa de tal o cuál manera. Creo haber hecho mi trabajo lo mejor posible", añadió.

Tras la movilización de la CGT a Plaza de Mayo, en la que anunciaron la posibilidad de lanzar un plan de lucha en septiembre, el Gobierno decidió desplazar al titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, Luis Scervino, y al viceministro de Trabajo, Ezequiel Sabor. Scervino había llegado al Gobierno como un guiño a la CGT, que venía reclamando la devolución de fondos para solventar distintos tratamientos de los afiliados a las obras sociales.