Pese a las versiones oficiales que decían lo contrario, el Gobierno porteño había recibido el pedido de permiso para instalar la carpa itinerante en la plaza de los Dos Congresos. Lo hicieron el último viernes y advirtieron que el próximo lunes (por hoy) iban a realizar un acto en el lugar.

Pese a eso, el Gobierno porteño no les permitió la instalación de la estructura de la nueva carpa blanca y reprimió con palos y gas pimienta a los docentes. Cuatro de ellos fueron detenidos, para ser liberados en la mañana de este lunes.

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El documento, al que accedió Economía Política, muestra que el viernes 8 de abril el secretario de Relaciones Internacionales de CTERA, Eduardo Pereyra, presentó una nota ante el GCBA avisando que "el día 10 de abril a partir de las 8 horas se realizará un acto en la Plaza de los Dos Congresos". La noche anterior, el gremio intentó infructuosamente comenzar a montar la carpa que iba a servir como una nueva forma de protesta, distinta a los paros.

Una vez que se ejecutó la represión, voceros oficiales argumentaron que los manifestantes no habían pedido el permiso ante el gobierno porteño. En un comunicado oficial, el Ministerio de Espacio Público sostuvo que "se evitó el armado de una estructura en la Plaza del Congreso cuando un grupo de gremialistas docentes comenzó hoy, a las 13 horas, a instalar la misma sin ningún tipo de permiso". "Si se instalaban, no se iban más", agregó a El Destape una fuente del área de Justicia y Seguridad, en off the record.

Según el artículo 78 del Código Contravencional de la Ciudad, "el ejercicio regular de los derechos constitucionales no constituye una contravención. A tal fin deberá, con razonable anticipación, darle aviso a la autoridad competente, debiendo respetarse las indicaciones de esta, si las hubiere, respecto al ordenamiento". El código establece que debía informarse la manifestación-algo que se hizo- y deja en claro que ejercer un derecho constitucional no está supeditado a una norma contravencional.

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