Milagro Sala ya está en la casa de El Carmen, donde debe cumplir prisión domiciliaria tras la medida cautelar de la CIDH. Pero el Gobierno de Jujuy no se la quiere hacer fácil y reacondicionó el domicilio como si fuera una cárcel, con alambres de púas y cámaras de seguridad.

A la tarde del último jueves, la líder de la Tupac Amaru abandonó la cárcel de Alto Comedero y fue trasladada a la mal llamada mansión. Sin embargo, por decisión del Ministerio de Seguridad del gobierno de Gerardo Morales, se encontró con reformas que nada tenían que ver con un domicilio particular.

El gobierno provincial instaló alambres de púas y cámaras de seguridad en todo el inmueble, medidas como las que tiene cualquier penal. La casa en un principio estaba vaciadas sin instalaciones eléctricas ni baños listos para su uso, pero luego fue reacondicionado.

Milagro Sala estuvo detenida en Alto Comedero desde enero de 2016, por múltiples causas que fueron variando con el solo fin de sostener de alguna manera su prisión preventiva. La situación procesal de la activista política despertó el alerta de organismos internacionales y hace un mes la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) determinó que Sala debía tener de forma urgente otra forma de detención por el riesgo para su integridad que representaba quedarse en el penal.