La medida de fuerza, que afectó a cuatro plantas con 1.200 empleados, fue en respuesta al grave accidente que sufrió un obrero de una empresa contratista que -según denunció el sindicato aceitero- fue enviado a realizar una tarea distinta para la que fue contratado por Louis Dreyfus y se cayó desde cuatro metros de altura. Estuvo dos días internado y falleció.

"El sábado, cuando había un sólo delegado en la planta, mandaron a un trabajador contratado a hacer una tarea que corresponde a los empleados efectivos. Era una tarea que no debían hacer en un lugar que no conocían. Fueron sin ningún tipo de supervisión y uno de ellos se cayó por un hueco. El ascensor de esa zona estaba roto y lo sacaron como pudieron, en una camilla, por la escalera. La ambulancia de la fábrica lo sacó hasta la puerta donde lo vino a buscar una ambulancia de emergencias", contó a El Destape el secretario general de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina, Daniel Yofra.

Tras el accidente de Lucas Coronel, de 21 años, los trabajadores de Dreyfus pararon la producción desde el sábado y ayer se sumaron los empleados de las otras aceiteras rosarinas: Bunge, Molinos Río de la Plata y Cargill. La medida de fuerza se mantuvo hasta las 18 y se levantó porque la empresa se comprometió a no tomar trabajadores contratados salvo para los casos imprescindibles.

"Tuvimos que parar para que no haya accidentes y lo que decimos a los trabajadores es que vivos los podemos defender, muertos no. Todo esto se produce con un estado nacional y provincial ausentes. No inspeccionan a las empresas ni las sancionan por tener empleados contratistas sino que son cómplices de eso", dijo Yofra.

La decisión de la empresa tiene -según denunció el sindicato- un agravante: Coronel trabajaba para la Cooperativa Manos a la Obra Limitada, que ya tenía antecedentes de accidentes. "Hace un tiempo, otro compañero de esa contratista quedó con una inmovilidad permanente en el brazo y por eso la comisión interna de Dreyfus le prohibió la entrada a esa empresa pero la metieron un sábado, cuando había poco personal", dijo Yofra.

Desde la empresa enviaron un comunicado de prensa de dos párrafos lamentando lo sucedido. Pero El Destape no logró comunicarse al gerente de Relaciones Institucionales, Luis Zubizarreta, que oficia de vocero de la compañía porque estaba "reunido" -según indicaron sus colaboradores- para consultarlo sobre la denuncia del sindicato y utilización de empresas contratistas.

Yofra sostuvo que el accidente deja de manifiesto que "cuando las empresas meten tercerizados los terminan utilizando también para tareas normales y habituales de la planta para las que no están capacitados". Pero eso está prohibido en el convenio colectivo de trabajo que regula la actividad laboral de los aceiteros.

Junto con la reforma de la Ley de Riesgos de Trabajo, el gobierno nacional viene señalando la necesidad de modificar los convenios laborales. Un primer paso fue la modificación del convenio de los petroleros, que flexibilizó la jornada laboral a cambio de que las empresas realicen nuevas inversiones.

"Lo más triste no es sólo la muerte de este trabajador sino que se produce aunque venimos haciendo un trabajo de muchos años, que incluye un acuerdo para que funcione el Comité Mixto de Seguridad Industrial en todo el país", dijo Yofra.

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