Por unanimidad, la Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto que amplía la figura del arrepentido y que plantea una reducción de la pena a toda persona que brinde información fehaciente y útil para investigaciones sobre hechos de corrupción.

Los diputados aceptaron los cambios que en revisión había introducido el Senado, entre los cuales se destaca la cláusula que establece que el arrepentimiento del imputado sólo será reconocido si se produce antes de la elevación a juicio de la causa.

Con 138 votos a favor y ningún rechazo, quedó aprobada la ley que originalmente había enviado el Poder Ejecutivo y que en el Senado sufrió cambios significativos.


Los diputados del Frente para la Victoria-PJ adhirieron al paro nacional de mujeres, por lo que no se encontraban en el recinto al momento de la votación, que se produjo diez minutos antes de la finalización de la medida de fuerza contra la violencia de género.

Por esta razón, para reunir el quórum necesario Cambiemos se valió de los votos del Frente Renovador y del Bloque Justicialista.

La ampliación del régimen del arrepentido, figura que ya existe en la legislación vigente, alcanzaría a los delitos de corrupción, contrabando, asociación ilícita, prostitución, pornografía infantil y formación de monopolios, entre otros.

La declaración del arrepentido estará sujeta a un acuerdo de colaboración firmado con el fiscal, que no será aplicable a aquellas causas referidas a crímenes de lesa humanidad. La ley dispone que el acusado sólo podrá brindar información sobre situaciones en las que estuvo involucrado y no a declaraciones de terceros, en tanto que establece que en ningún caso el arrepentido será beneficiado por la eximición completa de su pena de prisión.