Mauricio Macri, Luis Caputo y Juan José Aranguren intentaron naturalizar su participación en sociedades offshores al alegar que la práctica es común en el sector privado.

Si bien son habituales entre empresarios y grandes corporaciones, constituyen herramientas utilizadas principalmente por el crimen organizado.

Las sociedades en guaridas fiscales saltaron a la fama en la Argentina con el contrabando de autos de la familia Macri, así como con el tráfico de armas a Croacia y Ecuador de Menem. Ambos sucesos en la década de los 90.

Por esto, las offshores fueron prohibidas por la IGJ en 2003. Su participación, desde entonces, es interpretada por la Justicia como presunción de delito, lo que es ampliamente reflejado en las actuaciones de la Cámara Nacional en lo Comercial.

A pesar de estar vinculado a más de 50 offshores, Mauricio Macri fue sobreseído en la causa por los Panamá Papers. La jueza que tomó esta decisión, Elizabeth Paisan, necesita del apoyo de Cambiemos para conseguir un ascenso.

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