El Gobierno propondrá ante el Congreso que la actualización de la jubilación esté atada a la inflación y ya no a la variación salarial y la recaudación fiscal. Si bien la nueva fórmula permite cierto mantenimiento del poder de compra, los pensionados ganan menos de la mitad de lo que necesitan para vivir.

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El anteproyecto fiscal de Cambiemos finalmente incluye garantizar el 82% móvil, aunque sólo para aquellos a quienes sus empleadores mantuvieron en blanco 30 años.

Pero la oferta del Ejecutivo aparece en un momento en que calcula una desaceleración de la inflación, al punto de que esta modificación le permita ahorrarse $ 100.000 millones en 2018. De acuerdo a la estimación de CEPA, los adultos mayores en promedio cobrarán $ 1.481 menos a lo largo de todo el año próximo.

La jubilación mínima, de $ 7.245, se mantiene muy lejos de la canasta básica, que supera los $ 16.000, según los cálculos del defensor de la Tercera Edad de la Nación, Eugenio Semino. La indexación del haber con el alza de precios, justamente no permitirá que se reduzca esa brecha en el futuro.

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