¿Porque fue la primera Presidenta mujer elegida por el voto popular? ¿Porque llevó adelante importantes reformas políticas con perspectiva de género? Hay cientos de respuestas posibles, pero creo que todas quedarían incompletas si no hacemos un pequeño ejercicio de memoria.

Si buscamos en Google cualquier imagen de algún “Club de Trueque” durante la crisis del 2001, o en los incipientes “nodos” que se están organizando por las redes sociales desde la asunción del gobierno de Cambiemos, el resultado es contundente. Quiénes protagonizaron las redes de trueque para salvaguardar la economía familiar y social son en su gran mayoría, mujeres.

¿Por qué esto no debería causar sorpresa? Porque en los momentos difíciles de la historia, han sido las mujeres quienes se pusieron al frente de la organización de la sociedad para enfrentar las políticas de ajuste.

Sin embargo, el modelo patriarcal, puesto en crisis en los últimos años por un poderoso movimiento transversal con perspectiva de género, ha intentado colocar a la mujer como personaje secundario en el devenir de los procesos sociales.

No obstante, en los momentos en que las políticas neoliberales se profundizan, han sido las mujeres quienes se han puesto al frente de las causas justas. Ejemplos sobran en la historia y en la vida contemporánea nacional. Las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo significaron con su resistencia a la peor de las dictaduras militares de América Latina, la salvaguarda de la dignidad del género humano. Ellas no tuvieron una reivindicación de género, no fue necesario, pero el género fue un elemento constitutivo de una reivindicación ética integral para la sociedad argentina toda.

En la actualidad, no debería ser ninguna novedad que en el contexto de despidos y rebaja salarial que estamos sufriendo con el gobierno de Macri, y ante un Triunvirato de la C.G.T claudicante en virtud del cual uno de sus “machos” declaró que iba a votar en estas elecciones a un “hombre peronista”, el primer paro general contra las políticas de ajuste lo hayamos impulsado las mujeres el 8 de marzo de este año. Tampoco es casual que la primera presa política del gobierno de Macri sea una mujer, Milagro Sala, la primera dirigente en “causar tumultos” contra un gobierno provincial y nacional que venía a realizar todo lo que ya conocemos mientras algunos dirigentes se llamaban a silencio por miedo a “carpetazos”.

Volvamos a la pregunta: ¿Por qué las mujeres vamos a votar a Cristina? Una interpretación posible sería afirmar que en agosto y octubre las mujeres vamos a votar a Cristina debido a una cada vez más consciente perspectiva de género, ya que el gobierno de Cambiemos ha desmantelado o en el mejor de los casos, desfinanciado a todas las áreas vinculadas a la protección de las mujeres víctimas de violencia machista.

La Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), la Comisión Argentina de Migrantes y Refugiados (CAREF), la Fundación Mujeres en Igualdad (MEI) y la Fundación Siglo 21 denunciaron la decisión del gobierno de Mauricio Macri de recortar el presupuesto asignado a programas destinados a prevenir la violencia de género y a asistir a las víctimas. Sin embargo, circunscribir la causa del voto de las mujeres hacia Cristina a una perspectiva de género sería reducir una vez más el papel de las mujeres en la historia.Las mujeres nos ponemos al frente para combatir la desigualdad de oportunidades entre nosotras y los hombres, denunciamos los femicidios y la violencia machista material y simbólica. Pero también, defendemos a todas las minorías, el trabajo argentino, la industria, la ciencia, el poder adquisitivo de l@s trabajador@s, de l@sestudiantes, y de nuestr@s jubilad@s.

Las mujeres vamos a votar a Cristina porque tenemos conciencia de que somos nosotras quienes en momentos de crisis y de pérdidas de derechos, nos organizamos para enfrentarlos y resolverlos.

*Roxana López. Concejal Unión Ciudadana (Tigre)

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