El juez Daniel Rafecas desestimó la imputación contra Mauricio Macri, el extenista Gastón Gaudio, el empresario Diego Nicolás Rosendi, el emir de Qatar y múltiples funcionarios por no haberse consumado el delito firmado en el memorando de entendimiento entre los países. Al momento de la denuncia penal por la investigación periodística, el Gobierno no había enviado dinero de los jubilados a una offshore, tal como había sido acordado.

A pesar de que la fiscal María Paloma Ochoa había imputado a los acusados, el magistrado no vio argumentos para llevar adelante la investigación. Más allá de que pueda existir la intención de cometer un delito, no logró consumarse por haber sido frenado por la funcionaria del Ministerio Público en diciembre.

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"En caso que las conversaciones y negociaciones que se lleven adelante en el marco del memorando no traspasen el filtro de legalidad interna, este acuerdo suscripto entre ambas partes, quedará vacío de contenido y de efectos para el país", aclaró Rafecas en su fallo del miércoles.

Tal como mostró El Destape el 18 de noviembre del año pasado, el Gobierno firmó un acuerdo secreto con Catar en el que la Autoridad de Inversión catarí (QIA, por sus siglas en inglés) iba a aportar U$S 1.000 millones a una offshore y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (que depende de la ANSES) otros U$S 300 millones para fondear inversiones por al menos tres años. La operatoria en una guarida fiscal constituye un delito por evasión impositiva y viola la regulación del organismo previsional.

La investigación seguida por este medio y Ramón Indart en Perfil.com fue aún más allá y analizó las conversaciones confidenciales sobre las negociaciones entre los funcionarios involucrados y el extenista, quien a su vez se las reenvió a su amigo Rosendi. Tanto Gaudio como el financista viajaron a Doha al mismo tiempo que la delegación argentina en su misión oficial.

Las repercusiones de la investigación periodística

Desde noviembre, las publicaciones sacudieron el avispero político y judicial. La Fundación por la Paz y el Cambio Climático, que preside Fernando Míguez, denunció en Comodoro Py a los involucrados, lo que fue ampliado por Guillermo Carmona y un grupo de diputados del Frente Para la Victoria.

En el Gobierno, Luis María Blaquier presentó su renuncia a la dirección del FGS. En contraposición, Horacio Reyser (hasta ese momento asesor presidencial de inversiones extranjeras) fue ascendido a la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales dentro del Ministerio de Exteriores.

Por último, la ANSES se decidió por difundir en el Congreso el Memorando de Entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) en la comisión de asuntos previsionales de Diputados, mientras exponían este periodista e Indart, invitados por los legisladores.

“Aunque no coincido con la evaluación jurídica que hace el juez Rafecas, considero que su fallo es una grave advertencia para el Gobierno, ya que le aclara que la ejecución del memorándum podría implicar la violación de la legislación argentina en materia tributaria y previsional y constituir delitos”, apreció Carmona. “En ese sentido diría que el acuerdo con Qatar ha quedado sepultado. Mientras el gobierno no dé señales claras de que es así seguiremos exigiendo desde el Congreso que se deje sin efecto”, alertó.

El rol de Gastón Gaudio en las negociaciones secretas

El extenista es amigo personal del emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, por lo que fue convocado cuando Macri invitó a su par árabe a la Casa Rosada el año pasado. Del mismo modo, fue incluido en las conversaciones entre los funcionarios argentinos y orientales, a pesar de no formar parte de ninguno de los estados intervinientes.

Sin embargo, este medio cuenta con documentación que muestra que Gaudio reenvió esos diálogos que se rigen por el secreto de Estado a un amigo suyo, el financista Diego Nicolás Rosendi.

¿Quién es Diego Nicolás Rosendi?

El empresario cercano a Gaudio cuenta con senda experiencia en la actividad offshore, y quizás esa fue la razón por la que fue convocado al memorando. El MOU entre Argentina y Qatar preveía la creación de una sociedad en guarida fiscal que administrara los U$S 1.300 millones creados con dinero árabe y de los jubilados.

Rosendi posee U$S 7,6 millones en dos offshores radicadas en las Islas Vírgenes Británicas. Se trata de Phil International Trade Corporation y de Santorini Investing Corporation, a través de las cuales es dueño de inmuebles y un barco, según logró reconstruir El Destape en base a documentos exclusivos que consiguió del país caribeño y Estados Unidos.

Además, Rosendi posee estrechos vínculos con la Casa Rosada. Este medio publicó el año pasado una factura que revela que el financista alquila una casa de fin de semana de una de las empresas de María Juliana Awada, la primera dama. En concreto, paga las expensas de la propiedad 77 en el exclusivo Tortugas Country Club, radicado en la localidad bonaerense de Tortuguitas.

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