El defensor del pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Alejandro Amor, recibió a los representantes de los centros de estudiantes de 23 colegios públicos porteños. Los alumnos protestan por la reforma educativa llamada “Secundaria del futuro”.

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El rol de la defensoría es el de mediar entre las partes e impulsar una mesa de diálogo que incluya al Gobierno porteño, a los estudiantes y a los docentes. Los alumnos aceptaron esa mediación y se comprometieron a debatir acerca de la suspensión de las medidas adoptadas por los centros de estudiantes, siempre y cuando obtengan respuestas satisfactorias ante un pliego de requerimientos que le acercaron a Amor.

Entre esos, requirieron que el Ministerio de Educación porteño desista de implementar el proyecto “Secundaria del Futuro” porque no contó con la participación de la comunidad educativa; que se implemente efectivamente la Ley de Educación Sexual Integral en todos los colegios; que se implemente un Protocolo de Acción Institucional para prevenir e intervenir en casos de violencia de género y discriminación de género o diversidad sexual, teniendo como antecedente el ya aprobado en el Colegio Pellegrini, dependiente de la UBA; exigen que cese la intervención de la policía en las instituciones educativas y en el accionar de los centros de estudiantes; y la inmediata efectivización de los planes de obras para resolver la situación edilicia de los establecimientos educativos.

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De la reunión participaron, además del defensor del pueblo, María América González, defensora adjunta; Silvina Pennella, secretaria general de la Defensoría; Gustavo Lesbegueris, director de educación de la Defensoría.

Además, por el lado de los estudiantes estuvieron representados, entre otros, el Carlos Pellegrini; Nacional Buenos Aires; Escuela Juan Pedro Esnaola; Lenguas Vivas; Julio Cortázar; Escuela Técnica Nº 33; Normal 10; Liceo 9; Nicolás Avellaneda y Mariano Acosta.

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